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Empleo y Salarios - Edición Junio
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Empleo y Salarios - Edición Junio

EMPLEO

Los datos de actividad, empleo y desempleo del mes de abril muestran una dinámica distinta a la de los meses anteriores pero que igualmente revela un deterioro del mercado laboral.
En primer lugar, si hacemos una comparación interanual de las tasas, es decir, de los tres índices en comparación al valor que marcaban en abril de 2017, vemos que el desempleo bajó tres décimas porcentuales, pasando de 8,5% a 8,2%. Este cambio, que en principio podría parecer positivo, se contrarresta por el hecho de que la tasa de empleo también bajó, y lo hizo en una medida más de cuatro veces mayor: cayó 1,4 puntos porcentuales en el transcurso del último año, pasando de 58,4% a 57%.
El descenso de la tasa de desempleo no se produjo por un aumento del empleo. Lo que sucedió, como lo evidencia la tasa de actividad, fue que hubo una reducción de la fuerza de trabajo en Uruguay: en abril de 2017, la Población Económicamente Activa representaba un 63,4% del total de población en edad de trabajar, en cambio este año representa un 62,1%. Esta variación representa una proporción de personas que dejaron de participar activamente de la fuerza laboral del país, retirándose del mercado de trabajo.
En segundo lugar, si hacemos un análisis de la evolución de las tasas desde el comienzo del año, vemos que la tasa de desempleo evolucionó positivamente, descendiendo por segunda vez consecutiva desde el pico de 9,3% que marcó en febrero, que fue su registro más alto en 10 años. Sin embargo, aún se encuentra en un valor superior al promedio de los últimos 12 meses, como muestra la primera gráfica.
En cuanto a la tasa de empleo, si bien mostró una evolución favorable con respecto al registro de marzo, aumentando de 56,6% a 57%, hay que matizarlo recordando que el registro del mes anterior fue el más bajo desde 2008 y, como veíamos al principio, la tasa aún se encuentra significativamente por debajo del nivel que registraba en el mismo período de un año atrás.
Esta es una condición que mantiene desde el inicio de 2018: no se han registrado aún niveles de empleo que superen a los de 2017.

Tasas específicas
Como veremos en la apertura de datos siguiente, el desempleo continúa afectando mayormente a los jóvenes y a las mujeres. En cuanto al primer grupo demográfico, en particular, es notorio que la tasa permaneció incambiada en términos interanuales a pesar de que la tasa general descendió. Si observamos lo ocurrido con respecto a marzo, encontramos que la tasa de desempleo en jóvenes aumentó una magnitud de dos puntos porcentuales de 23,9% a 25,9%, incluso mientras la tasa general descendió, posicionándose en contra de la tendencia global.
En cuanto al género, las tasas de desempleo específicas descendieron tanto para hombres como para mujeres, si bien persiste la notoria brecha que favorece a los primeros.

Desempleo según género:
Abril 2017: HOMBRES: 7% MUJERES: 10,2%
Abril 2018: HOMBRES: 6,7% MUJERES: 10%

Desempleo según edad*:
25,9% desempleo en menores de 25 años en abril de 2018
25,9% en abril de 2017
5,2% desempleo en mayores de 25 años en abril de 2018
5,3% en abril de 2017

Condiciones al buscar trabajo
En abril de 2018, un 36,8% de las personas desempleadas establecieron condiciones al buscar empleo

Condiciones:
21,6% Tener un empleo acorde a sus conocimientos y experiencia
5,4% Jornada de baja carga horaria
4,5% Condiciones relativas al lugar de trabajo
3,5% Horario especial
0,9% Condiciones salariales
0,9% Flexibilidad horaria

SALARIOS
Variaciones expresadas en la perspectiva de la acumulación de 12 meses.
En abril de 2018, los principales indicadores en materia de salarios tuvieron movimientos en la misma dirección que el mes anterior, dando continuidad a los resultados que se habían constatado en tal ocasión.
Un análisis conjunto del Índice de Precios al Consumo y el Índice Medio de Salarios nos muestra que un descenso del primero en simultáneo con un aumento del segundo permitieron un incremento de los salarios en términos reales, es decir, una mejora del poder
de compra de los trabajadores asalariados, entre marzo y abril de este año.
El avance del Índice Medio de Salarios ha sido bastante tímido desde el comienzo del año: en febrero tuvo una leve caída con respecto a enero, de la que aún no se ha recuperado, permaneciendo prácticamente estable en el entorno del 8,3%.
El Índice de Precios al Consumo, por otra parte, tuvo una desaceleración de poco más de una décima porcentual entre marzo y abril, permitiendo que el Índice de Salario Real se recuperara, creciendo de 1,54% en marzo a 1,76% en abril.
En términos interanuales, no obstante, los salarios en términos nominales han bajado. El Índice Medio de Salarios, que mide las variaciones de los ingresos de los trabajadores en relación de dependencia, había acumulado un crecimiento de 9,16% en los 12 meses transcurridos hasta abril de 2017; en el transcurso del último año, en cambio, acumuló un crecimiento menor, de 8,36%.
Como en el mismo período considerado la inflación permaneció igual (6,5%), lo anterior determina que el Salario Real haya disminuido en términos interanuales, tal como lo expresa la caída del Índice, que se contrajo casi ocho décimas porcentuales, de 2,54% en abril de 2017 a 1,76% en abril de 2018. Este fue el tercer mes consecutivo en que el Índice de Salario Real muestra un deterioro en términos interanuales, desde la perspectiva de su evolución en períodos de 12 meses.

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